ENTREVISTA A DIEGO IGEÑO LUQUE

marzo 18, 2008

ENTREVISTA A DIEGO IGEÑO LUQUE

Concedida a AREMEHISA (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera

Realizada por Rafael Espino Navarro.-

Esta noche se presenta el libro Dictablanda y II Republica en Aguilar de la Frontera 1930-1936.
Es un libro que nos habla de Aguilar, de su historia más reciente. Desconocida hasta hoy. De unos personajes y unos hechos que durante muchísimo tiempo han permanecido ocultos . Gracias a la publicación que hoy nace podremos conocer los avatares de una generación de aguilarenses que contribuyeron de forma muy notable a construir la historia, y el futuro de un pueblo, a pesar de las adversidades y penalidades que tuvieron que afrontar.

El autor de esta magnifica publicación es Diego Igeño Luque, licenciado en Geografía e Historia, archivero del Ayuntamiento de Aguilar, cronista oficial de la ciudad y miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera, quien nos cuenta sus sensaciones sobre el libro que se presenta.

Buenas noche Diego.

– ¿ Como y cuando surgió la idea de trabajar en la realización de este libro?

Mi idea de trabajar sobre la II República se inicia cuando entré a trabajar en el Archivo Municipal, es decir, en 1990. Como resultado de ello, en la Revista de Feria de 1991 ya publiqué un artículo, junto a Segundo Ríos, sobre el tema titulado La Segunda República en Aguilar. Nacimiento y Primeros Pasos. En esos años, también presentamos un par de comunicaciones a las Terceras Jornadas Niceto Alcalá Zamora, celebradas en Priego de Córdoba y celebramos diversas conferencias en la localidad dando a conocer los resultados de nuestra investigación. Luego, por distintas razones, archivé todo el material y me dediqué a otros temas (aunque sin abandonar nunca el interés y el estudio sobre la II República). Fue hace tres años cuando me planteé retomar el estudio de la época y la necesidad de publicar una monografía. La avalancha informativa recogida sobre la Dictablanda y el descubrimiento de esa coyuntura plena de acontecimientos e interés modificó mi idea original y el libro acabó convirtiéndose en un estudio de los dos períodos.

– ¿ Cual es la aportación fundamental del libro a la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar ?

Creo que deben ser otras las personas que juzguen esa aportación. En cualquier caso, sí pienso que el hecho de poner sobre la mesa la historia de aquellos años, el dar a conocer a los aguilarenses los nombres de las personas que tuvieron protagonismo, las estructuras políticas y sindicales, etc. contribuyen a que esa memoria adormecida se despierte.

– ¿ Por que esa atracción confesada del autor hacia la II Republica?

Mi devoción como historiador no es sólo hacia la II República sino hacia toda la etapa contemporánea de la Historia de España, fundamentalmente desde el Sexenio Revolucionario. Incluye, por tanto, Restauración, Dictadura de Primo de Rivera, Franquismo y Transición. También es cierto que me atrae fundamentalmente lo que se refiere a la historia política y social. Por ello, la II República, donde se vivió un nivel de articulación política y social sin parangón en nuestra historia llamó siempre mi atención. Otra cosa es mi devoción personal hacia el período, sustentada en diversos parámetros, el primero y fundamental entender que la República es el régimen más democrático con que puede dotarse un pueblo.

– ¿ Que contribución hizo la época que se describe a la libertad que hoy disfrutamos ?

El gran triunfo de los que lucharon por defender la II República es que la España que hoy existe se parece mucho a la que ellos soñaron hace casi ochenta años, esa ha sido su gran victoria. Pienso, efectivamente, que durante la II República se pusieron los cimientos de la España actual: un Estado de derecho, con una estructura de partidos en la que los ciudadanos y ciudadanas deciden quiénes deben gobernarnos, con una clara separación de poderes, con igualdad jurídica de todos los que en ella viven, en el que la educación tiene un protagonismo decisivo. Pero si me apuras, en aquellos años se dieron algunos pasos que hoy todavía no se han emprendido como, por ejemplo, una clara apuesta por los valores laicos en la sociedad y el atreverse a acometer algunas reformas estructurales básicas en la nación.

– ¿ A tu juicio existe actualmente algún paralelismo valido o común entre la sociedad de los años 30 y la actual?

A pesar de lo que los agoreros quieran decir (hay muchos que se empeñan en afirmar que estamos viviendo la misma situación previa al inicio de la guerra civil y que la consecuencia lógica será el estallido de un nuevo conflicto), son dos mundos totalmente distintos. Sólo las estructuras políticas pueden, en parte, asemejarse. Pero las estructuras económicas y sociales son radicalmente distintas, así como el contexto internacional, las mentalidades, etc.

– ¿ Historiador y archivero o archivero e historiador, cual es tu orden preferido? ¿ Y en que medida ambos trabajos se han complementado en tu trabajo?

Mi formación y mi primera devoción fue la Historia. Fue la opción por la que me decanté cuando decidí realizar estudios universitarios (aunque tenía otras: Lengua y Literatura y Periodismo), a sabiendas de que era un mundo con pocas o nulas expectativas de futuro. Cuando estudiaba en la Universidad de Córdoba mis contactos con el mundo de los archivos fueron casi nulos. Recuerdo que solamente en una asignatura, Historia Moderna, el profesor José Manuel de Bernardo nos desplazó en repetidas ocasiones al Municipal de Córdoba para sumergirnos en los legajos que allí se conservaban. Más tarde cuando inicié mi andadura profesional en el Archivo Municipal de Aguilar de la Frontera descubrí un mundo apasionante, tanto desde el punto de vista del historiador (es un lujo poder “manipular” diariamente el documento, uno de los pilares fundamentales sobre el que se sustenta la investigación histórica) como desde el laboral ya que me encontré con la apasionante labor de tratar de organizar un fondo documental con cientos de miles de documentos. Andando el tiempo, ha sido tal mi implicación con el mundo de la archivística (a pesar de algunos sinsabores debidos a la incomprensión del status profesional del archivero por parte de algunas mentes estrechas) y tan inherente con mi condición de historiador que no podría diferenciar ni priorizar una labor sobre otra.

– ¿ De todas las fotos publicadas en el libro ¿Cuál es tu favorita? ¿Por qué?

Es imposible quedarme con una sola. Aparecen publicadas ochenta fotografías (una vez más tengo que dar las gracias a todas las personas que han contribuido a ello) y todas son interesantes. Pero, en todo caso, me voy a mojar señalando alguna. Por razones familiares la de José Cecilia Córdoba y la de Manuel Luque Albalá, ambos miembros del Partido Republicano Radical. Por su interés, todas aquellas en las que se recoge algún acto (grupos, entrega de la bandera a la guardia civil, Lerroux en La Rambla). Y por mi fascinación por los personajes, la de Antonio Cabello que aparece en la página 247 y la de Antonio Prieto de la página 56.

Un capítulo aparte merece, sin embargo, destacar todas aquellas fotografías que no aparecen en el libro. De personajes como Manuel Palma, José María Ciria, Antonio Romero Jarabo y tantos otros que tuvieron un destacado protagonismo en la época, de actos y acontecimientos (visitas de los Gobernadores Civiles, manifestaciones, elecciones), de militantes comunistas, etc. Por eso, aprovecho una vez más esta oportunidad que se me brinda, para pedir a los aguilarenses (a todos los lectores en general) su colaboración para seguir ampliando el catálogo fotográfico de la época.

– ¿ Qué personaje o personajes de los que aparecen en el, seria el más desconocido para gran parte de los lectores?

Todos, absolutamente todos. Hasta el momento presente solamente Leoncio Mejías, José María León, Estrada… podrían ser conocidos (los tres cuentan con una calle). El resto es desconocido por la mayoría de la población. Y quiero que los aguilarenses conozcan la labor ilusionada que realizaron aquellos políticos que protagonizaron nuestra vida local. Los que provenían del republicanismo, hombres honrados y sinceramente vinculados al ideal como José Jiménez, Miguel Leiva, Andrés Alberca, Francisco Jarabo Roldán, los que venían del movimiento obrero, en definitiva los que apostaron por darle un vuelco a la situación del país.

– ¿ Para ti qué ha sido lo mas gratificante y lo más complicado de todo el trabajo realizado?

Han sido muchísimos los momentos gratificantes: la propia investigación (con el descubrimiento de un manantial inagotable de noticias en la prensa cordobesa), el apoyo y los consejos de algunos amigos como Antonio Barragán, Pepe Galisteo y Segundo Ríos, el resultado final, el día de la presentación… en fin, prácticamente todo. Lo más complicado, sin duda, el darle forma, orden, al todo el material que había recogido, lo que me ha obligado a escribir y rescribir continuamente los textos.

– ¿ Cuánto tiempo has invertido en su realización?

Empecé a redactar textos hace aproximadamente un año. El trabajo previo de documentación y lectura de bibliografía me lleva al 2005, aunque como ya dije al principio, los primeros pasos en la investigación del período se remontan al lejano 1990.

– ¿ Estas conforme con el resultado final ?

Estoy muy satisfecho con algunas cosas, de otras no tanto. Pero no se le pueden dar demasiadas vueltas al asunto. Lo que sí tengo claro es que desde el momento en que el libro vio la luz, ya estaba pensando en la realización de una nueva edición corregida y aumentada.

– ¿ Esperabas una reacción tan favorable por parte del publico?

No esperaba que el día de la presentación asistiera tantísima gente. En este sentido, debo manifestarme como absolutamente satisfecho. En todo caso, ahora lo que espero es que el libro se lea, que se reflexione sobre él y, sobre todo, que los lectores me ayuden a corregir las lagunas existentes. Para ello, es fundamental, por ejemplo, el testimonio de los descendientes de todos aquellos que gozaron de protagonismo en la época.

– ¿ Cuáles son ahora tus proyectos de futuro?

Bien sabes que nuestra intención es que los aguilarenses conozcan y valoren la aportación hecha por nuestros padres y abuelos a la creación de la España en la que actualmente vivimos. Por ello, es nuestro deber hacer que se conozca quiénes fueron esos aguilarenses, cómo fue el pueblo y la España que les tocó vivir, por qué algunos de ellos vieron segada su vida en las tapias del cementerio. Aunque sé que muchas personas piensan que hacerlo es reabrir viejas heridas, pienso que este país, democrático y moderno, no verá restaurada su dignidad hasta que el nombre de todos sus hijos e hijas, aquellos que lucharon por la libertad, sea sacado del olvido y recojan el agradecimiento de las generaciones futuras.

Muchas gracias Diego, y mucha suerte.

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