MICROBIOGRAFIA DE ANTONIO MANUEL PALMA MORENO

agosto 21, 2010

Antonio Manuel Palma Moreno, nace en la localidad cordobesa de Aguilar de la
Frontera, el día 23 de Agosto de 1902, en el seno de una familia campesina, siendo también esta la
actividad profesional a la que dedicaría toda su vida.
Era el tercer hijo de Manuel Palma Carmona a / “La Liebre” y de Purificación Moreno
Postigo. El único varón de este matrimonio, sus tres hermanas se llamaban Clara, Teresa y
Francisca.
En 1922, es reclutado y enviado a la Guerra de Marruecos, formando parte de aquellos que
llevaban el peso de la campaña: las clases económicamente más débiles. Tres duros años de vida
militar, tras los cuales volvería de nuevo a localidad de nacimiento, condecorado por su valor en las
acciones en las cuales tomo parte.
Tras su regreso del Servicio Militar, Antonio Manuel, recupera de nuevo su vida de
trabajador del campo ejerciendo su antigua profesión de mulero.
No tardara mucho tiempo en contraer matrimonio. El día 20 de abril de 1930 unirá su vida
de forma definitiva a la de Carmen Reina Casaña, hija de Juan Manuel Reina Urbano a/
“Pechineras” y de Francisca Casaña Carretero. Serán dos hermanos casados con dos hermanas, la
hermana mayor de A. Manuel se casará también con un hermano de su mujer Carmen.
A. Manuel y su esposa establecen su domicilio en la calle Los Pozos, número 23, en el
mismo domicilio de sus suegros.
De esta unión, nacerán en menos de cinco años tres hijos, Clara, Manuel y en noviembre
de 1935, su último hijo Juan.
Durante todo este tiempo y coincidiendo con la llegada de la Republica, se vivirán años
marcados por un tiempo convulso y revuelto para el campesinado de Aguilar. Años marcados por
la explotación, el hambre y la injusticia social, que verán como surgen en la sombra las primea
agrupaciones obreras y sindicales en la localidad.
La unidad de movimiento y la defensa de derechos legítimos harán recomponer a
comienzos de 1931, el antiguo sindicato “ Sociedad de Muleros y Arrieros y Similares “La
Constancia” desaparecido y sin actividad a lo largo de la Dictadura de Primo de Rivera.
Sello del Sindicato “La Constanza”
Este sindicato de ideología socialista, afecto a la UGT e inserto en la Federación Nacional
de Trabajadores de la Tierra, defenderá durante los siguientes años los intereses de los trabajadores
que lo integran.
El carácter y la personalidad de Antonio Manuel harán que ingrese en el mismo desde su
fundación, compaginando su militancia con el trabajo en el campo y en las tierras familiares.
La proclamación del estado de guerra del 18 de julio por parte del teniente de la guardia
civil, desato en la localidad las detenciones y los encarcelamientos de los dirigentes locales afectos
al bando republicano. Dirigentes políticos, obreros y sindicales estuvieron en el punto de mira
desde el primer momento. Primero las detenciones, luego vendria todo lo demás.
El día 22 de julio de 1936, ya se produce el primer asesinato en esta localidad de apenas
trece mil habitantes. Antonio Onieva Pedraza, seria asesinado en aplicación del bando de guerra.
Apenas había cumplido su último hijo Juan los ocho meses de vida, cuando todos estos
acontecimientos, sorprenden a Antonio Manuel trabajando en el campo. En las inmediaciones de
la Laguna de Zoñar.
Acudia junto a otros compañeros el día 24 de julio de 1936 al caño de agua existente en
esos parajes, para llenar los cantaros de agua, cuando escucharon el ruido del motor de un camión
que avanzaba por la carretera desde Aguilar de la Frontera en dirección a Puente Genil. Al ver
llegar el camión los demás compañeros asustados hulleron, dejando solo a Antonio Manuel Palma,
quien sin nada que temer, pues nada habia hecho, recogio su cantaro de agua y comenzo a andar
por la carretera. Al alcanzarle el camión y ponerse a su altura, del grupo de carlistas y falangistas
que portaba en su parte trasera, se incorporaron varios de ellos, cargando sus armas. Disparado por
la espalda, a la altura de esta y de la cabeza, Antonio Manuel Palma, fue alcalzado de muerte y
caia rodando a la cuneta de la carretera, mientras las risas y los vitores de sus asesinos se alejaban
con el ruido del motor del camión.
Los impactos recibidos de armas cortas y escopetas de perdigones a quemarropa
resultaron letales.
Los compañeros que alertados por la llegada del camión huyeron de este, al escuchar los
disparon volvieron sobre sus pasos y encontraron a A. Manuel herido de muerte. Temiendo
tambien por sus propias vidas y sin saber muy bien lo que hacer, recogieron el cuerpo y lo
escondieron bajo la sombra de las higueras que escoltaban el camino. Dos días, dos días enteros
pasarón antes de que nadie se atreviese a acercarse al paraje para poder recoger el cuerpo de
Antonio Manuel Palma.
Paraje donde se produjo el asesinato de A, Manuel Palma Moreno
La familia alertada de lo sucedido, movio el cielo y la tierra para poder recuperar su
cuerpo. A escondidas, en la oscuridad de la noche recogieron el cuerpo y lograrón acercarlo al
cementerio de Aguilar de la Frontera, para que recibiera sepultura a lo que en un primer momento
se negaron los sepultureros. En condiciones de semiocultación en la soledad y el silencio de la
noche, el cuerpo de Antonio Manuel, fue enterrado en una fosa familiar identificada con el número
50 de la Zona 3 del cuartel 8 del cementerio de Aguilar de la Frontera. En su última despedida solo
un familiar allegado. A la familia le indicaran el lugar exacto del enterramiento y la creencia de
que solo él permanece en aquella fosa. (Algunos años más tarde su viuda comprobaría que esto
último no era cierto).
El asesinato de Antonio Manuel Palma Moreno, seria el segundo documentado, tras el
alzamiento militar en esta localidad. Se registrara de forma inmediata, al día siguiente de su
entierro. Apenas pasadas veinte y cuatro horas, en el Registro Civil de Aguilar de la Frontera.
Una inscripción repleta de errores, nombre incompleto, apellido inexacto, etc.. ( ya por esas
fechas los funcionarios del Juzgado no se molestaban al igual que lo haría con el resto de las
personas asesinadas en esta localidad en documentar de forma metódica y exacta, sin errores los
asesinatos que se cometieron).
No seria esta la primera y última vez que se registrara su muerte. De nuevo en febrero del
año 1942, se volvería a producir la inscripción en el Registro Civil, esta vez fuera de plazo legal,
pero ahora algo mejor documentada.
Trascurridos algunos años, su viuda Carmen Reina Casaña, conseguiría identificar con una
humilde lapida, el lugar donde se encontraba el cuerpo de su esposo. En ella quedarían inscritos su
nombre, la fecha de su muerte y el dolor que a toda la familia les produjo su perdida. (Ningún
derecho sobre la propiedad de la misma le permitirían con posterioridad realizar ninguna otra
acción sobre la misma). Al intentar adquirir en propiedad ese lugar de enterramiento, sería
informada de que en la fosa número 50, no solo se encontraba Antonio Manuel, sino varias
personas más.
Viuda y sola, con tres bocas a las que alimentar, el apoyo de sus padres intentaría aliviar y
mitigar, sin apenas conseguirlo su sufrimiento, en una familia rota por el dolor del asesinato de su
marida y la huida de sus dos hermanos Juan José y Manuel ( ambos militantes socialistas) a zona
republicana durante la guerra.
Pero Carmen, jamás desespero y mantuvo viva la esperanza de poder recuperar algún día el
cuerpo de su esposo para poder completar definitivamente el duelo que se le negó y dar por fin
digna sepultura a sus restos.
A finales de la década de los años setenta, con la recién llegada y estrenada democracia,
volvería de nuevo a sufrir las consecuencias de los errores administrativos en el laberinto
burocrático y nada favorable de la vieja administración franquista, al tener que volver de nuevo a
revivir todo el drama humano y personal, de los acontecimientos que sacudieron un día su vida.
Con el objeto de acceder a la concesión de una de las pensiones de viuda de guerra, se vio
de nuevo obligada a solicitar una vez más la inscripción de la muerte de Antonio Manuel en el
Registro Civil, ya que el expediente de solicitud de pensión, se vio paralizado por que los
funcionarios de este informaron “ … de la inexistencia de partida de defunción alguna que
acreditase el asesinato de su esposo.” A pesar de haberse realizado esta inscripción en el año
1936, con el número 545 y en el año 1942, con el 662, el registro de la muerte de Antonio Manuel
Palma Moreno, volvería a realizarse otra vez en el año 1980, por tercera y última vez.
El recuerdo de Antonio Manuel, vivo por siempre en la memoria de su esposa Carmen
Reina, hicieron más fuerte si cabe su voluntad y dignidad, acrecentando su enorme tolerancia. Y
fue transmitido con todas sus fuerzas de forma generacional a sus hijos y estos a su vez a los
suyos y a los hijos de sus hijos, sin que jamás se cerrase el ciclo y sin desistir del intento de la
búsqueda de la verdad.
Una búsqueda de la verdad que llevó a sus nietas a solicitar a AREMEHISA (Asociación para
la Recuperación de la Memoría Histórica de Aguilar de la Frontera) (Córdoba) la localización y
exhumación de los restos de su abuelo a finales del año 2009.
La exhumación comenzó a realizarse el día 3 de mayo del año 2010, tras una búsqueda
documental y oral de la localización del lugar de enterramiento y de los nombres de las personas
que en el se encontrabán.
Apenas dos días después, la tierra, nos devolvía la memoria, cuando el personal de
AREMEHISA extrae de la fosa la cuerpos de dos hombres, ambos de carácteristicas físicas muy
parecidas, en complexión y estatura. Ambos con claros e inequívocos síntomas de muerte por
violencia.
La fosa número 50 arrojo fuera de la misma tres cuerpos más. Fueron cinco las cuerpos
extraídos de nuevo “al aire puro de vivir”, cinco cuerpos recuperados del ocultamiento, la
ignominia , la barbarie y la sin razón.
Cuatro de ellos ya han sido identificados por AREMEHISA. Antonio Manuel Palma Moreno,
Ana Lucena Martinez, Concepción Cecilia Córdoba y el hijo de esta Miguel León Cecilia.
El hallazgo de otro varón (sin documentar) en la fosa, junto al cuerpo de Antonio Manuel,
hizo más complicado, resolver sobre la identidad de ambos, determinando que identificación
habría de llevarse a cabo a través de las pruebas géneticas de ADN.
Su identificación ha supuesto todo un reto tanto para la familia como para AREMEHISA,
llegandose a completar con pruebas concluyentes de relación familiar a través de los análisis de
ADN mitocondríal y nuclear el pasado día 21 de julio del 2010. 74 años después del asesinato.
Desde ese mismo dia Antonio Manuel Palma Moreno, recupero su nombre, su familia, su
historia y se ha convertido en todo un símbolo de esperanza y perseverancia. Es una de las
primeras personas represaliadas de la guerra civil española identificado y cuyo cuerpo ha podido
ser recuperado por sus familiares.
El caso de Antonio Manuel, es ya un simbolo, que traera esperanza e ilusión a cientos de
miles de familias que al igual que la suya, esperan recuperaar algun día, no muy lejano los restos
de sus desaparecidos.

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