AGUILAR DE LA FRONTERA. ( I parte)

Orígenes del Centro Tradicionalista Carlista y la Sección Femenina de la Comunión

Autor: Rafael Espino Navarro

Coincidiendo con la organización y el avance de las derechas durante el año 1933 , en junio, el día 26 se fundan las “Juventudes Tradicionalistas

de Aguilar de la Frontera” , cuya junta directiva queda compuesta por las siguientes personas.

JUVENTUDES TRADICIONALISTAS DE AGUILAR DE LA FRONTERA

Gonzalo Pírez Carmona
Presidente

Joaquín Luque Morillo
Vicepresidente

Juan Aguilar Tablada
Tesorero

José del Castillo y Aguilar Tablada
Secretario

José L. Rossi López
Vicesecretario

Rafael Romero Varo
Vocal

Diego Varo García
Vocal

Luís Lucena Varo
Vocal

Antonio Muñoz Muñoz
Vocal

También la vida religiosa seguirá manteniendo una moderada actividad ( en ningún momento se produjeron altercados ni sucesos antirreligiosos que fuesen más allá

de las manifestaciones o quejas verbales). Esta actividad seguirá estando centrada fundamentalmente en la dirección parroquial de los curas antes mencionados

Antonio Galisteo y Rafael Maria Espinosa y en un desarrollo intensificado de la Acción Católica local.

Desde aquí se trabajara de forma constante en el adoctrinamiento y captación de grupos juveniles, que sigan ciegamente sus enseñanzas. Algunas de estas

enseñanzas irían mucho más allá del ámbito religioso, y así aconsejaran a sus fervientes seguidores las enseñanzas de la Santa Sede :

“… utilizar todos los medios lícitos y especialmente la emisión del voto, para impedir que se apoderen de la administración y dirección pública o se

mantengan en ellas, los que se esfuerzan en destruir la religión y la sociedad”.

“ … restablecer el principio de la “autoridad humana”.

“… combatir por todos los medios, justos y legales, la civilización anticristiana y reparar los desórdenes que de ella se derivan”.

En Aguilar, será el tradicionalismo, el que ocupará gran parte del protagonismo político durante este el mes de Octubre de este mismo año. Como ya hemos

adelantado, el 26 de junio se crearon las Juventudes Tradicionalistas de Aguilar. El día 18 de Octubre, se funda en Aguilar el Centro Tradicionalista y la Sección

Femenina de la Comunión “Las Margaritas”, quedando ambas juntas directivas compuestas de la siguiente forma:

CENTRO TRADICIONALISTA DE AGUILAR DE LA FRONTERA

Gonzalo Pírez Carmona
Presidente

Joaquín Luque Morillo
Vicepresidente

Rafael Moreno y Calvo Rubio
Tesorero

Rodolfo Montis Domínguez
Secretario

Manuel Ordoñez Pastor
Vicesecretario

José Lucena Ruiz
Vocal

Fernando Prieto Ruiz
Vocal

Antonio Muñiz
Vocal

Rafael Romero Varo
Vocal

SECCIÓN FEMENINA DEL CENTRO TRADICIONALISTA “MARGARITAS”

DE AGUILAR DE LA FRONTERA

Concepción Rossi López
Presidenta

María Varo
Vicepresidenta

Angustías Ladrón de Guevara Cosano
Secretaria

Valle Luque Albalá
Vicesecretaria

Estrella Lucena Ladrón de Guevara
Tesorera

Trinidad Muñoz
Vocal

Dolores Sánchez Varo
Vocal

Eloisa Zurera
Vocal

Teresa Estrada
Vocal

Esta organización se caracterizara por su inclusión en la misma de un numeroso grupo de requetes. Este grupo a medida que pasa el tiempo alcanzara un notable

protagonismo. En sus inicios solo realizará misiones de escolta en alguno de los actos religiosos celebrados por el Centro. Pero irá creciendo a medida que

trascurran los años.

Curiosamente por sus creencias y protagonismo férreo entre los carlistas mas destacados hemos de contar con el cura párroco de la Iglesia del Carmen Rafael

Mª. Espinosa Moreno.

Manteniendo una jerarquía militar sin fisuras, el requeté es reclutado dentro de las filas de la Comunión Tradicionalista. Se llamaran o denominaran “Boinas Rojas”,

( precisamente con este mismo nombre el Centro editará un periódico provincial que recogerá artículos de opinión de muchos de sus dirigentes) por portar este

distintivo sobre la cabeza y según dice el devocionario y ordenanza del requeté “… por que eres soldado selecto, entusiasta, leal, y la Tradición tiene en ti el mas

firme y valioso sostén.

La moral, la organización, la obediencia ciega, la vida en oración al levantarse, durante el día y al anochecer ,el ser soldado de Cristo, la intrepidez, el valor, la

disciplina, y el sufrimiento en silencio, el frío, el calor, el hambre, la sed, las enfermedades, las penas y las fatigas, formaran parte de sus obligaciones diarias.

Pero ante todo, el requeté será fiel y morirá por ver cumplida, su misión, su ideal, resumida en su trilema permanente Dios-Patria-Rey, al gripo de ¡Viva Cristo

Rey¡.

“ MISIÓN: De sostén y defensa de los ideales de la Comunión Tradicionalista. De apoyo a la autoridad, cuando la causa del orden lo exijo y lo

demande. De captación a las filas en que te encuadres. De intrepidez, cuando el mundo te lo ordene. De tenacidad y serenidad en la defensiva. De valor

indómito y disciplinado en la ofensiva. De reducto inexpugnable ante la sociedad. “

“ La suprema misión de este apostolado patriótico es ésta: “Dar la vida por la causa, es el acto más fecundo y el servicio más útil”.

El primer acto oficial celebrado al que acudirán los jóvenes tradicionalistas será el organizado en la parroquia del Carmen entre los días 21 al 29 de octubre de

1933, se tratará de una novena que organiza la archicofradia de la Madre del Perpetuo Socorro, cuya presidenta es Carmen Romero Cañadillas. Los actos son

oficiados por el párroco Rafael Mª. Espinosa Moreno. A estos actos acudirán los tradicionalistas a adorar a Jesús Sacramentado.

Finalizados estos actos, el día 31, el párroco Martínez Ruíz, S.J., celebró unas conferencias para mas de cien caballeros tradicionalistas.

CARNE DE YUGO. Orígenes del PSOE en Aguilar de la Frontera (I parte)

Autor: Rafael Espino Navarro

El día 29 de enero de 1913, se creó en Aguilar la primer Sociedad Obrera “El Porvenir del Trabajo”, la primera Agrupación de Trabajadores de ideología con predominio e influencia ideológica prominentemente socialista, coincidiendo esta a lo largo de este periodo con la creación de otra muchas Agrupaciones que comenzaran a aparecer en los pueblos limítrofes principalmente en Lucena (1908), Montilla (1909) y Puente Genil (1913).

A pesar de que diversos testimonios orales datan la fecha de creación de la primer Agrupación Socialista de Aguilar de la Frontera algunos años antes, (siendo con ello la primera que se crea en la comarca de la campiña cordobesa) a comienzos de 1905 (existen documentos de filiación a la agrupación de ese mismo año) , no será hasta mediados de 1918, cuando se realiza la inscripción reglamentaria en el registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Córdoba. Y justamente a comienzos de noviembre de ese mismo año cuando se realice su ingreso oficial en el Partido Socialista Obrero Español.

En su fundación participaron activamente los lideres y dirigentes socialistas de la localidad en esas fechas:

José María León Jiménez

Antonio Cabello Almeda

Antonio Cabezas Jiménez “Cabecitas”

Antonio José Luque Cuenca

Eustaquio Josende

Mariano Navarro Reina

Francisco Toro González

Eduardo Varo Pino

Antonio Luque Jiménez

Antonio García Márquez

José Campos

De izquierda a derecha José María León Jiménez, Antonio Cabello Almeda, Antonio José Luque Cuenca, Eduardo Varo Pino, Antonio Luque Jiménez y Antonio García Márquez.

Todos ellos serian protagonistas principales en el intento de arraigo de las doctrinas socialistas en esta localidad y en las limítrofes manteniendo un férreo pulso a las tendencias republicanas radicales y a las viejas, caducas y obsoletas influencias liberales y conservadoras, aún representadas por la vieja oligarquía patronal y la elite aristocrática.

Su aportación será desde este mismo momento determinante y caminara paralela e implícita al movimiento libertario y obrero que se producía en toda la nación y en la lucha por la mejora de las condiciones de vida de los jornaleros del campo que sufren y padecen situaciones como las de cobrar de jornal en algunas épocas del año 1,65 pesetas, satisfaciéndose estos en parte en metálico y parte en alimentos( generalmente de muy mala calidad) y dándose situaciones donde ese mísero salario deja de cobrarse en las frecuentes temporadas de holganza por fiestas o por falta de trabajo, en periodos invernales y primaverales donde son repartidos, entre las propiedades de las personas pudientes y perciben un escaso e incompleto jornal. Esos periodos se ven prolongados y la dignidad del trabajo sucumbe humillada por una repugnante y forzada caridad, en algunas ocasiones hasta en tres meses consecutivos al año.

Sufrirán por su atrevimiento los continuos reveses de los mandatarios agrícolas y el entramado caciquil por su desafío a ser los primeros en dar el paso adelante hacia la unión de los trabajadores y el asociacionismo. Serán discriminados laboralmente, perseguidos, sobornados, detenidos, desterrados, desperdigados, acosados , constantemente acusados por los propietarios agrícolas y sus incondicionales de maleantes, revolucionarios, haraganes y vagos, en el intento enconado por parte de los patronos y con el respaldo incondicional de las autoridades de que las recién creadas agrupaciones fuesen desbaratadas y clausuradas y finalmente vilmente asesinados en los meses de julio y agosto de 1936.

Registro de la casa del pueblo y detención de obreros por la Guardia Civil

Los actos públicos se celebraban en la sede de la Agrupación Socialista o “Casa del Pueblo”, en la calle Cánovas del Castillo, 10 (actual calle Carrera). Esta casa la adquirieron los trabajadores de Aguilar de la Frontera, junto con el salón de “Las Flores”, con un crédito concedido por Manuel Hilario Ayuso.(17)

El primer presidente de la Agrupación, seria Antonio Cabezas Jiménez “Cabecitas”. ( Ver su microbiografia en http://www.aremehisa.org.es) El 19 de Octubre de 1918, Mariano Navarro presenta también ante el Gobierno Civil, el reglamento de las Juventudes Socialistas de Aguilar de la Frontera. (14)

Se contaban en más de mil doscientos socios o afiliados a la agrupación en sus primeros años de andadura socialista. El primer acto celebrado en la sede de la nueva Agrupación, se realizó a principios de septiembre de 1918, y en el mismo intervinieron Eustauio Josende, Antonio Reyes, Francisco Romera y Antonio Cabezas Jiménez “Cabecitas”.

En ese mismo mes , la Agrupación Socialista y las Juventudes Republicanas convocaron una manifestación contra la crisis de trabajo , la carestía de las subsistencias y el inicio de obras públicas para colocar a los obreros parados, que terminó en la plaza de Santa María la Blanca.(18) Al mes siguiente, se convocó una huelga general, que duró varios días.

Durante estos años las juventudes socialistas y republicanas también mantuvieron una actividad destacada en la celebración de mítines y actos de protesta sociales, destacando enormemente en los mismos el joven Mariano Navarro Reina.

Los anuncios de huelgas, van seguidamente precedidos de negociaciones que normalmente comienzan nada más producirse la declaración de la misma. La mayor parte de las huelgas en el campo se producirán durante los meses de recolección de cereales en verano o de la aceituna en invierno. Debido a esta necesidad de concentrarlas en estos periodos, estallaban de forma generalizada todas prácticamente en el mismo periodo, dando sensación de coordinación que en la mayor parte de las veces fue casualidad de coincidencia temporal y no un acto “revolucionario” organizado. Normalmente eran promovidas para respaldar reivindicaciones laborales y necesariamente tienen que producirse y realizarse en los días previos e inmediatos a la recolección en el campo de la cosecha al ser los días de mas demanda de trabajo forzando de esta forma la llegada a un acuerdo, que unas veces será pactado y otras veces es consecuencia de la intervención de mediadores. Esta intervención estuvo en muchas ocasiones confiada al comandante de puesto de la guardia civil. Existía también la mediación de los gobernadores civiles en todos estos tipos de actos, que estuvo siempre marcada por la intromisión directa en la mismas y el apoyo brindado siempre a los propietarios y patronos. Ante el temor de verse desbordados continuamente ordenaban se cerrasen y clausurasen las Casas del Pueblo, continuas detenciones, intervenciones bajo sus ordenes de la Guardia Civil, para disolver los actos de protesta, encierros de obreros e incluso el destierro de sus localidades de origen de las directivas y organizadores.

Septiembre de nuevo, vuelve a ser un mes donde se plantean protestas, por el encarecimiento de las subsistencias. El crecimiento de los precios de los alimentos de primera necesidad sufrió, a lo largo de todos estos años y hasta bien entrado el año 1921, un incremento generalizado. El kilo de pan pasó de 0, 48 pesetas a finales de 1917 a 0,75 pesetas en 1920. Los salarios de los trabajadores del campo hubieron de ser aumentados a base de numerosas negociaciones conflictivas con los patronos y nunca o casi nunca sufrieron las mismas espectaculares subidas que experimentaron los alimentos de primera necesidad . Solo en el periodo que va de 1909-1914 a septiembre de 1920, el coste de los productos alimenticios en el campo subió de 100 a 220 % , el periodo de máxima inflación se concentró ente abril de 1917 y noviembre de 1918. En cambio los salarios medios, en Aguilar de la Frontera, solo experimentaron una leve subida. De 2,25 pesetas en 1913 a 3,25 en 1919, cuando el coste de la vida se había elevado en el mismo periodo de 2,57 a 4,55 pesetas.

Fundamentalmente el trigo procedente el mercado internacional al encontrarse mucho más barato que el producido aquí, fue fruto de una extensa carga arancelaria, consiguiendo con esto que el mismo se encareciera considerablemente, sufriendo una elevación de precios sin precedentes. La Ley de Subsistencias, de 1916, fue la ley que aplico el gobierno de Cánovas para establecer dicha tasa. De la aplicación de esta se encargó el Servicio de Abastos, hasta el año 1931, año en la que quedó intervenida por las Comisiones Municipales de Policía Rural, pasando en 1934 a manos de las Juntas Comarcales de Contratación del Trigo.

En octubre de nuevo se vuelve a convocar otra huelga, por la subida de jornales, durante estos años, las huelgas desarrolladas tendrán un carácter diferenciador de las acaecidas en los años precedentes. Por un lado es destacable el comienzo de colaboración entre los sindicatos y los socialistas, fruto del cual se llega al acuerdo común para plantear los conflictos y reivindicaciones de forma común y conjunta. De otra parte la movilización general y masiva que alcanzó a casi todos los pueblos de la provincia, llevara a determinar que casi todas las huelgas planteadas obtengan unos resultados favorables en cuanto al resultado de su desenlace reivindicativo, fundamentalmente concerniente en el aumento salarial.

En el mes de noviembre de nuevo se convoca otra huelga, esta vez en apoyo de las convocadas en localidades cercanas, Castro del Río, Puente Genil, Moriles, etc… en petición de aumento de salarios abolición del destajo y limitación a la libertad de contratar obreros venidos de otros pueblos y localidades.

En diciembre de ese mismo año, el día 14, se firman bases que han sido aprobadas por obreros y patronos y que consistían(19):

BASES APROBADAS POR LOS PATRONOS Y OBREROS DE ESTA CIUDAD

1/ Libertad del trabajo. El propietario podrá hacer en sus fincas las labores que estime oportunas, en la forma y modo que tenga por conveniente, sin limitación alguna.

2/ Los jornales que más abajo se dirán habrán de regir desde el día de hoy, hasta el 1º de marzo próximo, desde cuya fecha, y para evitar huelgas, que dejan al obrero sin jornal y a la agricultura sin sus labores, se tomará como bases para señalar los nuevos salarios el promedio de los que resulten en vigor en los pueblos vecinos más importantes que éste: Montilla, Puente Genil, Lucena y Cabra.

3/ En esta temporada, la salida de la casa para todas las faenas agrícolas será al salir el sol, para estar en casa a la puesta del mismo, y descansos, los de costumbre.

4/ Los muleros que deseen acomodarse por temporada quedarán en libertad de entenderse con el patrono.

5/ En los acarreos de aceituna, los muleros deberán conducir hasta tres caballerías, y el número de viajes, el establecido por las costumbres de cada finca y pago.

6/ Las medidas de que se servirán serán de 16 celemines.

7/ El precio de cada fanega en los acarreos será aumentada a razón del 30 por 100 del año anterior, no detallando los viajes que corresponde a cada finca o pago, por ser conocidos de ambas partes o dejar libre el ajuste.

Precios de los jornales, quedándose de noche:

El jornal de un hombre en todas las faenas agrícolas será el de 3, 75 pesetas.

El de la mujer, 2,25 pesetas.

Muleros, 3,87 pesetas.

Injertadores y podadores, 4,25 pesetas.

Al ruedo, real y medio menos.

En los molinos aceiteros no se alterará el orden del trabajo, y el jornal de cada operario será el de 3,75 pesetas.

Aguilar, 14 de diciembre de 1918.- La Comisión.-

Curiosamente, para los propietarios agrícolas, ni la subida salarial, ni la abolición del destajo suponían un gran impedimento para llegar a alcanzar un acuerdo con los representantes de los obreros agrícolas. No podemos decir lo mismo de la libertad de trabajo, a la cual se aferraban decididamente, argumentando que “el que encarga un trabajo es el que impone las condiciones y exige que se haga a su gusto y capricho, lo cual es muy justo pues el que paga es el que determina, el que impone la forma y modo y hasta la calidad del trabajo “.

En Aguilar aceptar esa imposición patronal no supuso ningún condicionante para llegar a un acuerdo generalizado en las bases de trabajo a pesar de incumplir los obreros un acuerdo alcanzado en la localidad de Lucena. Hecho que si fue oportunamente aprovechado por la patronal en otros pueblos de la comarca, como ejemplo de posicionamiento obrero para alcanzar un acuerdo.

Paralelamente a estos hechos también la mecanización comenzará de forma progresiva y lenta a llegar al campo y los primeros trabajos a los que se les aplica este nuevo sistema de trabajo, serán la trilla y el aventado de la mies. Las nuevas sembradoras y aventadoras, también comienzan a hacer aparición por estas fechas, adquiridas por los grandes propietarios, intentado con estas adquisiciones paliar en sus campos los efectos de las continuas huelgas campesinas.

Las antiguas formas de labrar y sembrar la tierra, de recolectar la cosecha, pasadas durante siglos de forma ancestral de padre a hijos, comenzarán a resentirse ante la amenaza aunque débil todavía de las grandes maquinarias que poco a poco comenzarán a remplazar a las manos jornaleras con sus azadas, sus hoces, sus escardillos, sus horcas sus arados o sus carros, de la tierra que cultivaron sus padre y sus abuelos durante miles de años. Todos comenzaran a ser reemplazados por maquinarias de vapor que lentamente comenzarán a introducir un nivel de mecanización en las labores de cultivo campo comenzando a desplazar la fuerza animal de mulas, y borricos por la fuerza de los grandes motores.

Trilladora de vapor

Frente a todos estos acontecimientos los jornaleros siguen viviendo en condiciones tremendamente lamentables y duras, pues cuando el trabajo escasea, dejan de ser jornaleros para convertirse en mendigos. Su salario a partir de estos momentos ya depende de las demandas de los Centros Obreros, muy a pesar de lo que desean los patronos. La jornada de trabajo comienza a reducirse, si no llega todavía a las 8 horas solicitadas, comienza a tener más flexibilidad en los llamados “ cigarrillos”, así como en la hora de comienzo y terminación del trabajo, todo ello fruto de las negociaciones de los Centros Obreros.

Paralelamente a los paros mantenidos, la actividad obrera abarcaba otra serie de actos de protesta y reivindicación. Se celebraron actos de propaganda y se crearon publicaciones con tiradas periódicas donde se escribían artículos propagandísticos tendentes a mantener la unidad entre los obreros y jornaleros. De esta forma surgen las primeras manifestaciones culturales autónomas en su propia prensa escrita, creando alrededor de estos núcleos culturales un elemento diferenciador y nuevo para la propagación de la conciencia proletaria, tanto en el aspecto de denuncia de la opresión social y política que se sufría como en la divulgación del debate ideológico establecido dentro del seno de la misma clase. Desde estas publicaciones los trabajadores intentaban contrarrestar el monopolio de la cultura y la imposición de su visión del mundo de las clases dominantes a través de la división social del trabajo. De esta manera surge la preocupación de los obreros por su propia formación, más allá de la mera función de mano de obra al servicio del capital, surge una preocupación por la enseñanza y la instrucción de sus hijos y se comienza a valorar la enseñanza como un derecho a conquistar y se comienza a ver en la educación un camino de emancipación y de afirmación como clase y un posible instrumento mayoritario de lucha ideológica contra un sistema irracional e injusto de explotación. Y esa instrucción cabe en forma de mítines, conferencias y fundación de periódicos destinados a enseñar a los obreros los derechos del hombre y el camino de su reivindicación. Algunos de los intelectuales socialistas aguilarenses de los cuales encontramos escritos en la prensa de aquellos días son Antonio Cabello Almeda, Eustaquio Josende y Mariano Navarro Reina.

Los métodos arqueológicos para analizar las fosas de la Memoria
Juan Manuel Guijo ha impartido un curso de investigación en el CAS

Redacción / Cádiz | Actualizado 20.10.2012 – 05:00
Arqueología y Memoria Histórica: aspectos metodológicos y técnicos de su investigación es el título del curso que estos días se ha desarrollado en el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), de la mano de la Consejería de Cultura y Deporte y el IAPH con la colaboración de la Asociación Profesional del Patrimonio Histórico-Arqueológico de Cádiz y la Dirección General de Memoria Democrática de la Consejería de Administraicón Local y Relaciones Institucionales.

El osteoarqueólogo de la Universidad de Sevilla Juan Manuel Guijo Mauri, director del curso, ha basado sus enseñanzas en la demostración de las particularidades que rodean las fosas de la Memoria Histórica, frente a lo que puede concebirse como enterramientos normalizados.

Durante los tres días que ha durado el curso se ha abordado concretamente el análisis científico de las fosas de la Memoria desde diversas ópticas como la investigación geofísica, el análisis osteológico, el método arqueológico, las fuentes históricas y la problemática legal de las investigaciones, con la participación de técnicos, investigadores y asociaciones.

Asimismo, se han expuesto los casos de las intervenciones en el cementerio de San Rafael de Málaga, considerado el mayor proyecto de exhumación de la Memoria Histórica, en Puebla de Cazalla y Cazalla de la Sierra en Sevilla y en Aguilar de la Frontera en Córdoba.

La intervención en las fosas de la Memoria Histórica no puede estar ajena a una serie de protocolos, debiendo afrontar una serie de exigencias científicas y éticas, que amparen desde el lado técnico el reconocimiento de la verdad. La transparencia metodológica y argumentativa serán herramientas esenciales de actuación en todo momento y ayudarán a una valoración imparcial de las evidencias detectadas.

AGUILAR DE LA FRONTERA (III Parte) La dictadura de Primo de Rivera. “Nación, Iglesia, Rey”

Autor: Rafael Espino Navarro

Prueba de la situación de dificultad por la que atravesaban los jornaleros a comienzos del año 1925 la encontramos en la vecina localidad de Puente Genil y firmado por el dirigente socialista de esa localidad Gabriel Morón, de la cual nos hacemos eco al no localizar ninguna en toda la prensa consultada relacionada con la situación del campesinado en Aguilar a lo largo de los años de la dictadura del general Primo de Rivera, y en la certeza de que la situación vivida en Puente Genil por los trabajadores de la tierra era similar a la del resto de localidades del entorno. Posiblemente Aguilar de la Frontera y la vecina localidad de Montilla, disfrutaron durante todo este periodo de menor fortuna para la realización de actos de concentración y expresión publica de ideas.

“Aquí, en este pueblo, que por mejores condiciones que tenga, no puede sustraerse a los efectos de una crisis económica que cierne sus negras perspectivas por todo el país, se ha producido en estos días, un hecho, que nos es insólito en la región ni en España: el paro forzoso de unos cientos de trabajados del campo. Ante la triste situación de estos obreros desocupados, nada más natural que acudiésemos – y el firmante de estas líneas, primero que nadie – a solicitar de las autoridades una rápida solución del conflicto.

Fue ante esa reclamación, el señor delegado gubernativo, quien con solícita actividad , que nos complace reconocer, busco en seguida remedio para ese grave mal, de la crisis obrera, pidiendo a tal efecto la colaboración gentil de los elementos patronales. Los elementos patronales han dicho que ellos no pueden dar colocación a los obreros parados, por que les parece excesivo el jornal marcado en la tarifa con cuatro pesetas. No ofrecieron más de 3, 50 pesetas.

Regatean, rebajan dos reales en el jornal de los campesinos, a título de que no hay faenas que realizar en los campos, cuando sabemos que existen olivares mal labrados, y algunos, no pocos, hasta de erial.

Y en nombre del Ayuntamiento, era también el alcalde quien al propio tiempo ofrecía ocupación para 15 o 20 hombres, pero sin poder dar más de diez reales de salario. Y ante esta actitud, a los que hemos pedido trabajo ( pero trabajo para poder comer), donde ocupar a los parados, no nos ha correspondido hacer otra cosa que encogernos de hombros, sonreír y marchar, pensando en lo bella que es la justicia humana.

Pero es que hay más. Si la contribución de mi modesta persona no ha servido para contribuir a buscar una solución apropiada al caso, si ha servido al menos para señalarme como responsable del conflicto. Por que a mí se me ha dicho que los obreros reclaman trabajo por mi culpa, por que yo pretendo crear conflictos, tal vez para entretener mis ocios, seguramente oyendo las tétricas lamentaciones de los sin trabajo ¡ Pobre misión la mía, dedicado a manejar la fuerza magnífica y triunfadora de unos infelices hambrientos¡”

Si parece ser cierto que en Córdoba, la fortuna (al menos a estas alturas de la dictadura), permitió que se celebrase la fiesta del 1º de Mayo, consistente en un mitin nocturno en la casa del pueblo. (En Aguilar, no existe ninguna noticia que asegure su celebración, y muy posiblemente al igual que en Montilla, la misma fuese inexistente debido a la prohibición del acto por las nuevas autoridades municipales).

En el acto intervinieron Juan Palomino, Francisco Azorín, Manuel González, Bernardo Garrido, Eloy Vaquero y Francisco Zafra. ( No sabemos si existió representación de Aguilar en el mismo).

La Voz, 3 de mayo de 1925 , presidencia de la celebración del lº de Mayo en Córdoba.

Francisco Zafra, de Montilla, en su intervención critico duramente el olvido al que el nuevo régimen somete a la clase obrera, así como aludió a la propaganda del Bloque Agraria, en el que se encuadra la patronal.

Mientras tanto, el día 12 de junio de ese mismo año, se celebra un importante mitin de propaganda del nuevo credo de la Unión Patriótica en Aguilar de la Frontera. Se celebró en el Teatro de “Las Flores” y al mismo asistieron una numerosa representación de los pueblos limítrofes, Moriles, Monturque, Espejo, Fernán-Núñez y Puente Genil.

Después de la realización de este mitin, la Unión Patriótica, quedó definitivamente organizada y estructurada en la localidad siguiendo las instrucciones que desde la presidencia del Directoria se les hacia llegar puntualmente a cada ayuntamiento de la nación.

“… cada Unión Patriótica local o de capital de provincia debe designar su presidente, acordando si éste ha de asumir la total representación del partido o ha de asistirse de un pequeño Comité o Junta por cada pueblo o capital.”

“… en cuanto al creo o doctrina de la Uniones Patrióticas, ha quedado ya bien definido: somos un gran partido monárquico central; templada y severamente democrático , progresivo para cuanto represente un bien patrio, refrenador de audacias contra el poder público y de ataques a la moral y a las buenas costumbres.”

“… respecto a la admisión en nuestras filas, muchas veces he dicho que ha de ser de carácter individual, aunque se haga por núcleos: es decir, sin significado antiguo ni conservación de organizaciones. Para nosotros serán siempre los primeros los que sin filiación partidista anterior, han prestado su concurso ciudadano a la obra de pacificación de los pueblos desde que la inició el Directorio. A estos hombres corresponde, en general, la carga y la satisfacción de seguirlos rigiendo y administrando cuando a la Unión Patriótica corresponda gobernar, y ellos son seguramente los que elegirá el sufragio popular cuando con garantías de pureza será llamado a pronunciarse.”

Mientras tanto las lluvias torrenciales ocurridas en este periodo , los temporales , las inundaciones, etc., provocaron una nueva situación aflictiva entre el sector obrero, que de nuevo volvió a manifestarse en petición de ayuda. Una ayuda que llegó en forma de bonos para acudir a la cocida económica y en peticiones de auxilio y socorros al gobernador civil de Córdoba.

Unas lluvias y tormentas que a su paso por Aguilar destruyeron las cosechas existentes y solo dejaron más desolación y ruina, afectando esta en mayor medida a las clases más humildes, que vieron como sus condiciones de vida, empeoraban aún mucho más hasta extremos en los que la vida era penosa e incierta.

Siguiendo la tónica general de modernización del país y al igual que en otros localidades limítrofes, se realizara con anterioridad, a comienzos del mes de diciembre de ese mismo año, y se inaugura la primera central telefónica interurbana en Aguilar de la Frontera.

El gobernador civil Cabello Lapiedra en el acto de inauguración de la central (La Voz, 11 diciembre de 1925)

En una sociedad transformada y diseñada a la medida, los actos patrióticos y religiosos de primer orden seguirán produciéndose de forma cada vez más frecuente entre las clases socialmente privilegiadas, celebrándose los tradicionalmente festejados y rescatando, si cabe o buscando nuevos actos de fervor religioso popular, nuevos para introducir socialmente, destacando de nuevo el transfondo benéfico de los mismos. Al frente de los mismo seguirá el padre Pedro Benítez Rasero.

Las manifestaciones de carácter patriótico y de exaltación nacional también tendrán eco en la sociedad aguilarense de principios de año, concretamente en febrero de 1926, el alcalde Vicente Romero, con motivo de la hazaña llevada a cabo por los aviadores españoles en el Atlántico, lanzó un panfleto convocando a la población a la celebración de una manifestación que rindiera homenaje a los mismos.

“¡ Aguilarenses ¡ Hoy, día memorable, en que España se cubre una vez más de gloria, elevemos nuestro espíritu a esas inefables alturas del heroísmo y el mérito de nuestros eminentes compatriotas, los intrépidos aviadores que en alas de la Ciencia y el patriotismo, han conseguido que el mundo en masa quede admirado de lo que nuestra amadísima Patria es capaz de llevar a feliz termino. Gritemos pues ¡ Viva España ¡. Vuestro alcalde: Vicente Romero”.

Entre tanta exaltación, durante el año 1926 la situación en el campo no mejoró debido a la sequía padecida. Estos años las autoridades municipales decidieron efectuar trabajos de mejora en caminos vecinales y otras obras, para ocupar parte de la mano de obra que se encontraba en una situación de verdadera gravedad. La situación de los colonos, en la tierra arrendadas a los propietarios agrícolas, no variaba ni un ápice de la de sus hermanos los jornaleros de la tierra.

Carentes por completo del derecho a establecer el cultivo que ellos considerasen más oportuno en las tierra arrendadas, eran los señores los que les imponían en sus contratos al cultivo a que debían ser destinadas estas, en un claro chantaje de conjugar la conveniencia de armonizar los derechos y deberes de los grandes propietarios con las exigencias del bien común. En más de millón y medio de familias se calculaba en esos años el número de colones dedicados a cultivar la tierra ajena. La tierra alquilada a los señores. Esto solo contando a los braceros o jornaleros arrendatarios de tierra, sin tener en cuenta los medianos y pequeños propietarios de esta que también acostumbraban a tomar parcelas en arrendamiento. Millón y medio de familias ejercían por tanto de colonos. Unos colonos que sufrían en sus carnes la injusticia, la desigualdad y el trato inhumano derivado de sus contratos de arrendamiento, sin que los poderes públicos moviesen ni un solo dedo para acometer la solución del problema de la tierra.

Mientras tanto la vida económica y social de la alta burguesía aguilarense vuelve a transcurrir, entre celebraciones, fiesta del árbol, fiestas del corpus, bailes benéficos, ferias locales y celebraciones religiosas, todas ellas amenizadas con actuaciones teatrales al más alto nivel y actos de fervor patriótico, como el de la celebración de los treinta meses de gobierno del Directorio militar. Ajenos por completo a las necesidades de la gran mayoría de habitantes de esta localidad que vivían sumidos en la mas absoluta de las miseria, materiales y humanas son de destacar ante todo las celebraciones religiosas producidas durante la semana santa, en las cuales toda la aristocracia local y la burguesía mas acomodada hacían acto de presencia y ostentación.

Pocos días después de finalizada esta, se celebra una reunión con el objeto de despedir al delegado gubernativo Pelegrín Pujol y Vidal, en el salón de plenos del ayuntamiento, al cual acuden toda la corporación municipal en pleno.

En esta reunión de despedida, de nuevo se vuelven a resaltar los grande elogios conseguidos a nivel municipal en cuestión de modernización estructural del municipio y se hacen alusiones personales a la gestión acertada, tanto del alcalde cómo de su equipo municipal. El patriotismo y los vivas al Rey y España, cerrarán una vez el acto.

Al hilo de lo sostenido con anterioridad, en el mes de Agosto, en plena feria Real, se celebra una becerrada benéfica.

Los matadores, Romero, L. Jiménez, Florentino Encinas, Andrés Hispano, junto al ganadero Mariano Natera y José Aparicio de Arcos.

La Voz, 8 de agosto de 1926

Aristocráticas señoritas que precedieron la becerrada, Adela Calvo de Hispano, Carmen Llorente de Bojollo, Araceli Tiscar, Maria Valle Abazuzar. Inés Calvo, Lola Povedano, Rafaela Rasero, Anita Varo, Luque y Merceditas Cosano. (La Voz 8 de agosto de 1926)

El somatén de Aguilar de la Frontera, así como el Cuerpo de Exploradores, hará acto de presencia en todas y cada una de estas manifestaciones de fervoroso patriotismo, realizando desfiles y formaciones militares propias de un cuerpo paramilitar.

“… el somatén cumplirá su deber, si algún día fuera justificada su acción colectiva contra cualquier acto de desbordamiento social.”

“… nosotros no representamos un partidismo político, ni de clases, sino un campo propio y común, para todos los que aspiran a que la vida ciudadana, se desenvuelva en un ambiente de orden, respeto a la autoridad y a la propiedad, libre de imposiciones y violencias, fácil al progreso razonado y evolutivo que el estudio y la experiencia aconsejan para el bien de todos, anteponiendo siempre el de los humildes, que lo necesitan más, y que prácticamente lo lograrán más pronto y mejor reinando la paz, que en los estados de turbulencia. El orden es siempre garantía de libertad y progreso.”

Y como ya se anunciara con anterioridad, cuando el partido en el poder creyó que el país podría soportar un plebiscito nacional, se celebró en el mes de septiembre de 1926, consiguiendo en resultado en la capital de 18748 firmas de apoyo al mismo y los pueblos de la provincia de 132.079. En Aguilar de la Frontera, el resultado arrojado de apoyo al plebiscito arrojo una cifra de 7110 firmas de apoyo a la gestión desarrollada por el gobierno del Directorio militar a lo largo del tiempo de duración de la dictadura de Primo de Rivera.

El gobierno haciendo una lectura de los resultado obtenidos en todo el país, salió reforzado del mismo tras la importancia del acto ciudadano realizado.

La agrupación socialista de Aguilar de la Frontera, desarrolló un papel poco relevante bajo este periodo de la dictadura y hay que resaltar que durante todo este periodo las convulsiones sociales prácticamente desaparecieron de la localidad . Es apreciable destacar la disolución del partido liberal de Aguilar a finales de 1923 y como consecuencia de ello el ingreso del abogado Rafael Aparicio de Arcos en la militancia y disciplina del partido socialista (31). Se aprecia durante estos años una casi inexistencia en la celebración de mítines y manifestaciones, así como unas tímidas celebraciones del primero de mayo (casi inexistentes hasta 1927) o de acciones de protesta social. Cuando estos actos se celebran se hacen de forma casi clandestina en la casa del pueblo o en la sede de alguna sociedad obrera. El control férreo al que lo someten las nuevas autoridades hacen que todas sus actividades se desarrollen en la clandestinidad, por temor a las detenciones y deportaciones a las que fueron objeto durante todo este período. El somatén, también jugara un papel importante en el control y vigilancia de estas actividades. Al igual que las del resto de la provincia, su actividad fue muy escasa o nula con respecto a épocas pasadas hasta su nueva reorganización entre los años 1927 con alguna actividad inicial y de su completa actividad a partir de 1929.

De la mima forma que prácticamente a lo largo de los años de la dictadura las condiciones de vida y de trabajo apenas cambiaron para la mayoría de la masa obrera, las condiciones en las que se desarrolla este seguirán igualmente ancladas en el pasado. La seguridad en el trabajo, seguirá siendo uno de los caballos de batalla de la clase trabajadora, la cual los grandes propietarios desoyen continuamente.

En mayo de ese mismo año, se celebran multitudinariamente en Aguilar, las bodas de plata del Rey Alfonso XIII, siguiendo la tónica general de los actos y celebraciones efectuados en la capital y en toda la provincia en apoyo de la monarquía.

La corporación municipal en estas fechas ha sufrido muy pocos cambios y seguía estando compuesta la misma por prácticamente la totalidad de las personas que la configuraron en los primeros días de comienzo de la dictadura.

Vicente Romero Portocarrero
Alcalde

Francisco José Tutón Mena
Concejal

Manuel Alberca Conde
Concejal

Angel Alcalá de Toro
Concejal

Antonio Areales Romero
Concejal

Rafael Moreno Jiménez
Concejal

Luís Gutiérrez Tejada
Concejal

Olegario Pérez Caballero
Concejal

Rafael Aguilera Carmona
Concejal

Francisco Casado López
Concejal

Manuel Arjona
Concejal

Francisco Cosano Valle
Concejal

Rafael Luque Albala
Concejal

Manuel Varo García
Concejal

Bibiano Gordejuela Hidalgo del Puerto
Concejal

Eusebio Chacón Lozano
Concejal

Manuel Jurado López
Concejal

José J. Postigo Leiva
Concejal

Esta corporación proseguiría con la labor de realización de obras públicas con objeto de modernizar la localidad. El arreglo del asfaltado del Paseo del Llano de la Cruz, la calle Altozano, la calle Ancha, la Fuente Nueva, el camino vecinal de Puente Genil y la calle el Huerto, calle Cerrillo, Saladilla y Mata, la calle Toro Valdelomar y el Llanete de Manuel López, la calle San Crístobal se sumarian a los ya efectuados en los años precedentes en las principales calles céntricas y más comerciales del pueblo. También sufren reformas considerables el Hospital de Caridad, el juzgado, la plaza de abastos, el matadero y el ayuntamiento; en una localidad que alcanza los 14.986 habitantes (según los datos recogidos en el censo de 1925), y que sigue dependiendo económicamente de la agricultura y sus industrias afines (molinos aceiteros y harineros y lagares), significándose entre los de mayor importancia la sucursal que Carbonell y Compañía S. en C. tenia en esta localidad, propiedad de los señores Carbonell, y al frente de la cual se encontraba en estas fechas Romualdo Rojas Ortega.

Así como la importante fábrica de aceites “San Vicente”, propiedad del alcalde Vicente Romero, con renombre en todo la país, y cuya producción ascendía a mas de 35.000 arrobas de aceite.

Entre las bodegas, una de las más importantes y que incluso mantenía planta de embotellado y exportación de vinos fuera de nuestra fronteras, eran las bodegas de Benavides Burgos, propiedad de Juan de Burgos Luque.

Y entre las fincas de cultivo de olivos, “Zamacón”, se encontraba entre una de las más grandes de Andalucía, con más de 50.000 olivos, y manteniendo una extensión enorme limitaba con los términos municipales de Aguilar, Santaella, Montalbán y La Rambla, siendo su propìetario Manuel Aragón y Calvo de León.

La cuota del Tesoro del documento fiscal perteneciente a la matricula industrial del año 1927, arrojó una cifra de 73.764, 40 pesetas. Y las exportaciones ( solo las procedentes del ferrocarril) superaron las 10.441 toneladas. Las importaciones supusieron una cantidad de 16.672 toneladas. Ese mismo año los telegramas recibidos y expedidos en la estación telegráfica de Aguilar, alcanzaron la cifra de 10.000 telegramas tramitados. Cuenta también Aguilar, ya en esos años con una estación interurbana de la Compañía de Teléfonos y una Agencia-sucursal del Banco Español de Crédito, juzgado de Primera Instancia, Registro de la Propiedad y un teatro (Teatro Alfonso XIII) situado en el Llano de la Cruz, en el mismo edificio donde se ubica la sede de Unión Patriótica, propiedad del alcalde Vicente Romero. El presupuesto municipal de Aguilar para ese mismo año se eleva a 440.362,82 pesetas A través de los datos económicos publicados en la prensa de ese mismo año podemos sentenciar que Aguilar era una localidad eminentemente rica, donde la riqueza se concentraba en manos de unos cuantos terratenientes y aristocráticos “señoritos”, sin posibilidad de acceso a la misma a las clases menos pudientes y desfavorecidas, que ni tan siquiera podían acceder a la compra de los alimentos básicos para la supervivencia. (El precio del pan de familia en Aguilar, en ese verano era de 0, 60 pesetas la unidad).

El martes 19 de julio de 1927 se inaugura en el Llano de la Cruz, el Gran Teatro Alfonso XIII, propiedad del alcalde Vicente Romero. La inauguración contará con el debut de la Compañía de Zarzuela y Opereta de Eugenia Zuffoli, en la que el primer actor y primera figura es el actor José Bodalo y los directores de la misma son los señores Faixa y Vilchez.

Aprovechando el marco incomparable que ofrece el nuevo teatro, el día 2 de septiembre, se celebra en el mismo la elección de la junta local de la Unión Patriótica.

En dicha elección se nombró presidente de la Unión Patriótica de Aguilar de la Frontera a Vicente Romero García de Leaniz y como vocales de la Junta Asesora fueron elegidos:

Manuel Jurado López
Vocal

Francisco Tutón Mena
Vocal

Rafael Moreno Jiménez
Vocal

Angel Alcalá de Toro
Vocal

José Lucena de la Cámara
Secretario

LA LUCHA POR EL VOTO FEMENINO

Autor: Rafael Espino Navarro

“Creo que lo único que ha quedado de la República fue lo que hice yo: el voto femenino.”

La lucha de la civilización ha sido siempre la lucha por hacer legal lo evidente. El 1 de octubre, hace ya 81 años, Clara Campoamor consiguió reclamar lo evidente en este país, la igualdad entre hombres y el reconocimiento del derecho político básico, el del voto femenino, para nada mas y nada menos que la mitad de la ciudadanía.

Media España que vivía en el limbo de la sombra, apartada, silenciada e ignorada, dominada por la autoridad masculina, sometida por un marco legal que le reclamaba todos los deberes y le arrebataba todos los derechos.

Solo una mujer, frente a una Cámara de 470 hombres, haciendo frente a sus compañeros de partido, que enarbolaron la bandera de la igualdad en la horas de las primeras promesas y la escondieron cuando llegó el momento del compromiso, dejándola sola.

Si Clara Campoamor, no hubiera pedido la palabra en aquel debate histórico de las Cortes Constituyentes de la Segunda República, seguramente ese logro evidente del voto se hubiera postergado de forma interminable una vez más.

Las personas que consiguen conquistas históricas, conquistan a su vez un lugar en la historia y Clara Campoamor es un buen ejemplo de ello. Hoy un ejemplo más vigente que nunca por que la libertad se aprende como ella hizo durante toda su vida, ejerciendola.

El 1 de octubre de 1931, Clara Campoamor leía su discurso en el congreso de los diputados, en una recién inaugurada II República, quedando aprobada la ley del sufragio universal e incluido en el artículo 36 de la Constitución que se estaba elaborando. Lo conseguía tras varios meses de lucha, sin apenas apoyos, y suponiendo su mayor logro político, pero también su propia tumba política. A partir de entonces, tras la derrota electoral de la izquierda en 1933 y la entrada en el gobierno de CEDA, le achacaron la pérdida de votos progresistas por haber permitido votar a la “mujer subyugada por los curas, por sus confesores”. A Clara no le importó ese vacío político, su lema era “mi ley es la lucha”.

Señores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer. Creo que por su pensamiento ha debido de pasar, en alguna forma, la amarga frase de Anatole France cuando nos habla de aquellos socialistas que, forzados por la necesidad, iban al Parlamento a legislar contra los suyos.

Respecto a la serie de afirmaciones que se han hecho esta tarde contra el voto de la mujer, he de decir, con toda la consideración necesaria, que no están apoyadas en la realidad. Tomemos al azar algunas de ellas. ¿Que cuándo las mujeres se han levantado para protestar de la guerra de Marruecos? Primero: ¿y por qué no los hombres? Segundo: ¿quién protestó y se levantó en Zaragoza cuando la guerra de Cuba más que las mujeres? ¿Quién nutrió la manifestación pro responsabilidades del Ateneo, con motivo del desastre de Annual, más que las mujeres, que iban en mayor número que los hombres?

¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones? ¿No refluye sobre ellas toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?

Pero, además, señores diputados, los que votasteis por la República, y a quienes os votaron los republicanos, meditad un momento y decid si habéis votado solos, si os votaron sólo los hombres. ¿Ha estado ausente del voto la mujer? Pues entonces, si afirmáis que la mujer no influye para nada en la vida política del hombre, estáis -fijaos bien- afirmando su personalidad, afirmando la resistencia a acatarlos. ¿Y es en nombre de esa personalidad, que con vuestra repulsa reconocéis y declaráis, por lo que cerráis las puertas a la mujer en materia electoral? ¿Es que tenéis derecho a hacer eso? No; tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural fundamental, que se basa en el respeto a todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo.

No se trata aquí esta cuestión desde el punto de vista del principio, que harto claro está, y en vuestras conciencias repercute, que es un problema de ética, de pura ética reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos, porque ya desde Fitche, en 1796, se ha aceptado, en principio también, el postulado de que sólo aquel que no considere a la mujer un ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y del ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre. Y en el Parlamento francés, en 1848, Victor Considerant se levantó para decir que una Constitución que concede el voto al mendigo, al doméstico y al analfabeto -que en España existe- no puede negárselo a la mujer. No es desde el punto de vista del principio, es desde el temor que aquí se ha expuesto, fuera del ámbito del principio -cosa dolorosa para un abogado-, como se puede venir a discutir el derecho de la mujer a que sea reconocido en la Constitución el de sufragio. Y desde el punto de vista práctico, utilitario, ¿de qué acusáis a la mujer? ¿Es de ignorancia? Pues yo no puedo, por enojosas que sean las estadísticas, dejar de referirme a un estudio del señor Luzuriaga acerca del analfabetismo en España.

Hace él un estudio cíclico desde 1868 hasta el año 1910, nada más, porque las estadísticas van muy lentamente y no hay en España otras. ¿Y sabéis lo que dice esa estadística? Pues dice que, tomando los números globales en el ciclo de 1860 a 1910, se observa que mientras el número total de analfabetos varones, lejos de disminuir, ha aumentado en 73.082, el de la mujer analfabeta ha disminuido en 48.098; y refiriéndose a la proporcionalidad del analfabetismo en la población global, la disminución en los varones es sólo de 12,7 por cien, en tanto que en las hembras es del 20,2 por cien. Esto quiere decir simplemente que la disminución del analfabetismo es más rápida en las mujeres que en los hombres y que de continuar ese proceso de disminución en los dos sexos, no sólo llegarán a alcanzar las mujeres el grado de cultura elemental de los hombres, sino que lo sobrepasarán. Eso en 1910. Y desde 1910 ha seguido la curva ascendente, y la mujer, hoy día, es menos analfabeta que el varón. No es, pues, desde el punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la entrada en la obtención de este derecho.

Otra cosa, además, al varón que ha de votar. No olvidéis que no sois hijos de varón tan sólo, sino que se reúne en vosotros el producto de los dos sexos. En ausencia mía y leyendo el diario de sesiones, pude ver en él que un doctor hablaba aquí de que no había ecuación posible y, con espíritu heredado de Moebius y Aristóteles, declaraba la incapacidad de la mujer.

A eso, un solo argumento: aunque no queráis y si por acaso admitís la incapacidad femenina, votáis con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser, argumento que han desarrollado los biólogos. Somos producto de dos seres; no hay incapacidad posible de vosotros a mí, ni de mí a vosotros.

Desconocer esto es negar la realidad evidente. Negadlo si queréis; sois libres de ello, pero sólo en virtud de un derecho que habéis (perdonadme la palabra, que digo sólo por su claridad y no con espíritu agresivo) detentado, porque os disteis a vosotros mismos las leyes; pero no porque tengáis un derecho natural para poner al margen a la mujer.

Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que sería un profundo error político dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y confía en vosotros; a la mujer que, como ocurrió con otras fuerzas nuevas en la revolución francesa, será indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino.

No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza de igualdad está en el comunismo. No cometáis, señores diputados, ese error político de gravísimas consecuencias. Salváis a la República, ayudáis a la República atrayéndoos y sumándoos esa fuerza que espera ansiosa el momento de su redención.

Cada uno habla en virtud de una experiencia y yo os hablo en nombre de la mía propia. Yo soy diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar; que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven; que ha sido simpatía y apoyo para los hombres que estaban en las cárceles; que ha sufrido en muchos casos como vosotros mismos, y que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar dentro de ella.

Señores diputados, he pronunciado mis últimas palabras en este debate. Perdonadme si os molesté, considero que es mi convicción la que habla; que ante un ideal lo defendería hasta la muerte; que pondría, como dije ayer, la cabeza y el corazón en el platillo de la balanza, de igual modo Breno colocó su espada, para que se inclinara en favor del voto de la mujer, y que además sigo pensando, y no por vanidad, sino por íntima convicción, que nadie como yo sirve en estos momentos a la República española.