Alcalde JOSÉ MARÍA LEÓN JIMÉNEZ … una historia que nos pertenece a todos.

julio 27, 2013

“Alcalde JOSÉ MARÍA LEÓN JIMÉNEZ … una historia que nos pertenece a todos”

Alcalde JOSÉ MARÍA LEÓN JIMÉNEZ (1892-1936)

“ … y no seré más allá de quien quiera el recuerdo, la flor nunca cumple un año y cumple muchos bajo tierra”.

Desde hace algunos años afortunadamente es normal hablar de memoria, de su recuperación y también de su inminente componente histórico, dado que esta tiene una indiscutible e importante dimensión social, aunque solo sea por aquello de que la memoria forma parte de nuestra conciencia humana, del conjunto de valores, experiencias e ideas recibidos y transmitidos de generación en generación.

Hoy, a través de este artículo, solo deseo retener en esa memoria parte del pasado, de un pasado silenciado y oculto y utilizarla como instrumento para que todos podamos comprender este presente que vivimos, eso sí pugnando como siempre entre la búsqueda de la verdad y su transmisión pública y la exigencia de justicia y la reparación.

Desempolvar ese duro pasado desde hace algunos años es para mi una tarea casi exclusiva, que me obliga a permanecer inmerso en la investigación y me proyecto a mantener día a día una larga y extenuante lucha contra el olvido.

Lejos de querer ser un prisionero del pasado, … solo pretendo poner esté al servicio del presente, tal y como la memoria y el olvido necesariamente habrán de ponerse algún día no muy lejano al servicio de la justicia.

Una justicia que comienza a ser efectiva, social y políticamente hablando, cuando todos conocemos historias … que permanecieron interesadamente, ocultas … como la del alcalde José María León Jiménez. Una historia que nos pertenece a todos y que servirá para que a través del conocimiento de la misma la sociedad civil sin duda alguna aprenda a defender y valorar más los principios elementales de la libertad y los derechos políticos y sociales por encima de todo, si somos capaces de lograr asumir como patrimonio de todos, de toda la sociedad, los esfuerzos y valores de una generación de luchadores que vertebraron y establecieron las pautas de nuestra actual convivencia democrática.
Uno de esos luchadores fue nuestro alcalde José María León Jiménez que nació en Aguilar de la Frontera (Córdoba) a las nueve de la noche del día diez y siete de Abril del año mil ochocientos noventa y dos (1892), en la casa de sus padres, el matrimonio formado por Manuel León Pino y Francisca Jiménez y Toro, en la calle Belén número 22, en el seno de una familia campesina, siendo el segundo de cuatro hermanos.

En el primer registro documental de su nacimiento se le asignó el nombre de José María de San Aniseto, siendo este largo nombre compuesto simplificado por su familia, allegados , amigos y conocidos, que le llamaron siempre por el nombre de José María.

José María, paso su infancia y juventud, trabajando en el campo, donde a edad muy temprana se despertó en él la inquietud por las cuestiones políticas. Desde muy pequeño, su padre conocido popularmente en la localidad por su nombre Manuel León, lo enseño a leer y escribir, costumbre no muy usual en la época. Su denodada afición a la lectura hacía que José María devorara cientos de libros y documentos en los tiempos dedicados al descanso ( cigarrillos) en las duras y largas jornadas de trabajo en el campo, lectura que compartía con las gentes analfabetas de las cuadrillas de jornaleros que le reclamaban también participar de la información recogida en los mismos.
Contrajo muy joven matrimonio con Consuelo Lucena Pino, del cual nacieron seis hijos: Manuel, Juan ,Virginia, José, Consuelo y Rafael León Lucena ,estableciendo su domicilio en la calle La Eras, número 6.

Su inquietud por las cuestiones políticas y las desigualdades sociales pronto le llevó a ingresar en el Partido Socialista Obrero Español, (PSOE) partido al cual estuvo siempre ligada su trayectoria política.

Siendo muy joven aún, cercano a los veinte años de edad en el año 1913, al igual que ocurrida en casi todo el país, José María León, junto a un pequeño grupo de trabajadores, la mayoría de ellos jornaleros del campo, como él, decidieron crear una Sociedad Obrera, socialista, para trabajar juntos y defender sus intereses. Su implantación y adaptación en los primeros años será lenta y salpicada de obstáculos, fundamentalmente debido al sistema político imperante y a la directa oposición planteada por un sistema caciquil y religioso que impedirán a toda costa su proliferación y desarrollo.

Serán pocos militantes, pero dedicarán todo su tiempo libre a propagar las doctrinas del movimiento obrero. Trabajadores manuales, la mayor parte de ellos sin cultura alguna, entregados en cuerpo y alma a concienciar a sus compañeros y hermanos de que para liberarse del yugo opresor, de la tiranía y la esclavitud, es necesario e imprescindible organizarse y asociarse a la recién creada Sociedad Obrera “El Porvenir del Trabajo”, Agrupación de Trabajadores de ideología , predominio e influencia socialista, de la cual en este mismo año en el mes de enero se ha conmemorado el 100 aniversario de su creación.

De la mano de las ideas que se difunden entre el campesinado, con arraigo y con fuerza, son las procedentes de la ideología anarquista y socialista, que muy probablemente llegaron a Aguilar, procedentes de la localidad vecina de Puente Genil, vía “Los Arenales”, donde era frecuente por ser el límite lindero entre ambos municipios la aglomeración en las cuadrillas de trabajadores de obreros de ambos pueblos.

Muy posiblemente el conocimiento de esta ideología llegaría a José María León, formando parte en estas cuadrillas y en esa zona de Aguilar, donde su familia trabajaba casi todo el año,en las largas noches de pernocta en los cortijos, se adoctrinara a través de la prensa escrita y de la propaganda verbal de algún miembro de una organización obrera externa a la localidad, a los futuros dirigentes y seguidores de las doctrinas socialistas en Aguilar de la Frontera.

La recepción de la prensa obrera y de las charlas por parte de campesinos provenientes de Puente Genil, trasmitió de viva voz en las “fumadas” o por la noche a la luz de un candil las primera ideas que cristalizaron posteriormente en la formación de la primera formación campesina de Aguilar. El adoctrinamiento, y la labor de educación ideológica, dieron paso al desarrollo intelectual de los campesinos. Al descubrimiento de otra verdad posible, que transforma e inspirará a los dirigentes locales, comenzando por combatir el analfabetismo y la ignorancia existentes hasta ese momento.
A mediados del año 1918, en el mes de junio, se realizará la inscripción reglamentaria en el registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Córdoba de la Agrupación Socialista de Aguilar de la Frontera con el nombre de “Sociedad Obrera de Oficios y Profesiones Varias “La Evolución”. Y a comienzos de noviembre del mismo año cuando se realizará su ingreso oficial en el Partido Socialista Obrero Español. En marzo del año 1919, la Agrupación Socialista de Aguilar de la Frontera, será reorganizada por primera vez en su historia.

En su fundación participaron activamente los líderes históricos y dirigentes socialistas de la localidad en esas fechas: Antonio Cabezas Jiménez, José María León Jiménez, Antonio Cabello Almeda, Antonio José Luque Cuenca, Eustaquio Josende , Mariano Navarro Reina, Francisco Toro González, Eduardo Varo Pino, José María Carretero Navarro, Antonio Luque Jiménez, Antonio García Márquez y José Campos, entre otros.

En el año 1920, cumplidos apenas las 28 años José María León, es ya concejal socialista en la corporación municipal de Aguilar de la Frontera, junto a otros compañeros de partido de la localidad: Mariano Navarro Reina, Eduardo Varo Pino, Antonio Luque Jiménez y Antonio J. Luque Cuenca.

Tras el paréntesis impuesto por la dictadura de Primo de Rivera, en el año 1930, José María es nombrado de nuevo concejal en un pleno compuesto por los nueve mayores contribuyentes de la localidad y por nueve ex concejales del periodo electoral 1917-1923 (grupo en el que se encuentra él).

En 1931, bajo el gobierno del almirante Aznar, se produce una interesante votación en la corporación para designar al nuevo alcalde de Aguilar de la Frontera. Dos candidaturas concurren a esta elección: De una parte la del ex maurista José Ladrón de Guevara y Aumente, que representaba a la oligarquía del pueblo. Y por la coalición republicana-socialista se presenta José María León Jiménez. En esta época ya lidera la agrupación socialista local de la que era presidente. El 23 de marzo de 1931, representa el programa republicano-socialista para participar en las elecciones municipales del mesde Abril de 1931.

Tras estas elecciones, España “se levanta republicana”. El pueblo de Aguilar, demostró sus deseos de cambio otorgando la mayoría a la coalición republicana-socialista (13 concejales frente a 7 monárquicos). En los siguientes días se procede a la elección de alcalde y del equipo municipal de gobierno. Siendo elegido como candidato de la coalición, el republicano José Jiménez
Carretero, quedando José María León Jiménez como primer teniente de alcalde. En los últimos días de Julio, una moción de censura presentada por los concejales socialistas, convierte a José María León, en el primer alcalde socialista de la historia de Aguilar de la Frontera.

Socialistas en la Casa del Pueblo 26 de diciembre de 1931

Activamente defensor de Estatuto Andaluz, el alcalde José María León participo junto a varios miembros más de la corporación local socialista, el abogado Rafael Aparicio de Arcos y el secretario del Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera, José María de Ciria López, en la Asamblea Regional Andaluza, convocada en Córdoba el 30 de enero de 1933, en la cual se sentaron las bases para un proyecto de Estatuto Andaluz.

En febrero de 1936 tras el paréntesis del bienio radical-cedista en el que gobernaron las derechas- José María León, es nombrado de nuevo alcalde de Aguilar de la Frontera.

El 18 de Julio de 1936, tras el levantamiento de los militares insurrectos, el teniente de la Guardia Civil, había asegurado un día antes al alcalde la fidelidad de la benemérita al gobierno legítimo de la República. No fue así, el día 19 de Julio, la guardia civil publicó el bando de guerra, y se incautó del Ayuntamiento.

José María León, permaneció oculto, durante varios días al tener conocimiento de las detenciones y los asesinatos que se estaban produciendo durante esos primeros días. Huyo junto a varios compañeros más de Aguilar de la Frontera y encontraron refugio en los pagos de los Arenales, donde su hermano Manuel les escondió durante varios días.

Sería detenido en la madrugada del día 25 de julio, cuando de noche se acercó a su domicilio para poder ver a su mujer y sus hijos. La vigilancia a que la fue sometida su casa, logró detenerlo y encarcelarlo en la cárcel de Aguilar de la Frontera, hasta la madrugada del día 2 de agosto de 1936. Esa misma mañana, una semana después de su detención, sería sacado del cuartelillo, maniatado con alambres, junto a varios hombres y una mujer, subidos a un camión y fusilados.

“ … durante los días que estuvo detenido en la cárcel, no quiso que me madre hablara con él, para que no lo viera en aquel estado. Mi abuela le llevaba de comer.”

Asesinaron a un hombre que representó por muchos años las ideas y esperanzas de liberación de un pueblo que quiso la libertad y la democracia. Un hombre integro en sus ideales, socialista y hombre de izquierdas.

“ … venia a vernos de noche, siempre de madrugá, campo a través para no ser visto, hacía siete u ocho kilómetros andando de noche, para ver como estábamos … lo mataron solo por ser socialista. Hombres así ya no los hay. ”

Oculto su cadáver, no se sabe dónde, intentaron durante largo tiempo silenciar su existencia, silenciar su nombre y su vida. Y así fue durante muchos años. Su familia jamás supo dónde buscarlo. Jamás supo donde recuperar su cuerpo.

La inscripción oficial de su muerte, sería registrada fuera de plazo legal, el día tres de febrero del año 1941. El informe de la alcaldía firmado y enviado por el alcalde de Aguilar en el año 1941 al Juzgado de Instrucción de esta localidad para practicar dicha inscripción decía literalmente el día 9 de enero de 1941 :

“ … murió en esta población el día dos de agosto de 1936, a consecuencia de la represión realizada por los elementos Nacionales contra los que se oponían al triunfo de nuestro Movimiento. El citado José María León Jiménez, era Alcalde de esta Ciudad perteneciente al frente popular y militante activo del partido socialista, por cuyas circunstancias y antecedentes fue uno de los que opusieron al citado Movimiento.”

Después de su asesinato, se silenció su vida, se silenció su nombre y se ocultó documentalmente su muerte durante los largos años de la dictadura, la transición y también durante la democracia.

Una democracia que olvida a los que tanto lucharon por ella y por la libertad, es una democracia incompleta y también desagradecida. Todos tenemos una deuda pendiente con las personas que entregaron sus vidas sin pedir nada a cambio, ocultados y enterrados sin dignidad y en el más absoluto de los olvidos.

Los restos mortales del alcalde de Aguilar de la Frontera en 1936, José María León Jiménez, “desaparecido” y asesinado el día 2 de agosto del año 1936, por la sinrazón y la barbare, han sido identificados en el ambicioso proyecto de identificación genética que AREMEHISA, (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera) (Córdoba), viene desarrollando desde la primavera del año 2010. La fosa número 18 ocultaba celosamente su contenido, mas perpetuado si cabe con el engaño premeditado y la autorización municipal para que sobre ella se construyese un panteón familiar.

El pasado año, el día 8 de junio, volvieron en un ataúd de madera cubierto por la bandera de Aguilar de la Frontera sobre el que descansaba el bastón de mando, con toda solemnidad al Salón de Plenos del Ayuntamiento. Fueron escoltados hasta allí por miembros de la policía local . La corporación municipal en pleno rindió un homenaje póstumo que sin duda alguna este pueblo tenía pendiente con su alcalde y con los cuatro miembros de la corporación municipal de 1936, que fueron asesinados también junto a él, los concejales socialistas Antonio Cabello Almeda, Antonio García Márquez, Rafael Aparicio de Arcos y el republicano Andrés Alberca Conde.

Los restos mortales de José María León han sido encontrados en una fosa en el interior del Cementerio Municipal. Los acontecimientos ocurridos en esta localidad , con motivo del alzamiento militar del 18 de julio de 1936, trajeron consigo la “desaparición forzada” de numerosas personas. Su desaparición física y documental, la falta de noticias veraces de lo sucedido en esos días, sumada a la incertidumbre acerca de su paradero, causaron indecibles sufrimientos a las familias afectadas.

Sufrimientos que aún hoy desafortunadamente perduran, a pesar de haber transcurrido más de tres cuartos de siglo desde aquellos hechos.

La mayor parte de las personas “desaparecidas” fueron asesinadas. El único alivio para los familiares es recibir, aún hoy, una confirmación fidedigna de la muerte y saber que los restos de sus seres queridos han sido o pueden ser tratados con dignidad y con respeto, por su cultura o por sus creencias religiosas.

La recuperación y la identificación adecuada técnica y científicamente del alcalde José María León Jiménez y las demás las personas “desaparecidas”, es, ha sido y será parte fundamental del proceso de reparación a los familiares.
La evolución de la ciencia forense, la alquimia de la ciencia y en particular de la genética mediante el análisis de ADN, ha permitido que hasta el momento AREMEHISA, haya podido identificar plenamente 33 personas “desaparecidas” (entre ellas 5 mujeres) y se trabaje actualmente en el cruce de datos de otras 14 personas más, de un total de 66 cuerpos exhumados en las sucesivas intervenciones en las que AREMEHISA viene trabajando desde el año 2010 , para que sus familias conozcan el último paradero de sus seres queridos, y poder de esta forma también hacer entrega de los restos mortales identificados a sus familiares.

Hoy somos más conscientes que nunca de la importancia del cumplimiento de los objetivos que nos marcamos hace mucho tiempo, recuperar e identificar. Gracias a ellos podemos estar orgullosos de que muchas familias, entre ellas también la del alcalde José María León Jiménez, puedan por fin enterrar dignamente a sus “desaparecidos”.

Autor: Rafael Espino Navarro
(Presidente de AREMEHISA , Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Córdoba)

http://www.aremehisa.org.es
aremehisa@aremehisa.org.es
http://www.facebook.aremehisa.com

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